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domingo, 2 de diciembre de 2012

Hablemos de horarios

Bueno, ya iba siendo hora de tocar un tema que me tiene descolocada desde el día en que llegué a esta casa y a este bendito país (mañana hará un mes, por cierto). Y es el tema de los horarios. Por supuesto ya sabemos de sobra que en España vamos a nuestra bola en lo que a las comidas se refiere, y no es raro comer a las tres ni un pecado cenar a las 10. Por supuesto que las horas de luz afectan, y que no es lo mismo que anochezca  a las 7 que a las 5, pero digo yo... ¿acaso es sano cenar a las 7 de la tarde? Luego se van a la cama y se quedan tan panchos, pero yo que aún sigo con el reloj interno de Madrid, y hasta las 12 o la 1 no me acuesto, tendría que escuchar las quejas de mi estómago noche tras noche. Así que se da el divertimento de bajar cual ninja a eso de las diez a pillar algo en la cocina. Y digo cual ninja porque son cuatro tramos de escaleras que crujen que da gusto; y no es que baje así porque me esté prohibido coger lo que quiera de la cocina, qué va, sino porque tienen el sueño ligerísimo y sé que además me miran raro por ser tan noctámbula...

Claro, así se pegan los desayunos que se pegan, cuando bajo yo a eso de las 9 hay sobre la mesa tal surtido de frutas, bollería, mantequillas, botes de nutella y tés que no sé dónde meten a las horas en que ellos desayunan. La verdad es que tras dos años teniendo horario de tarde -en 3º de carrera en la Carlos, y durante el Erasmus- lo de levantarme a las 7 de la mañana me supera. Asumo que tendré que volver a hacerlo en cuanto encuentre un trabajo de verdad, pero oye, quizás no, y tenga un horario extraño de esos que te obligan medio a vivir de noche. No me importaría, estoy descubriendo que el TFG avanza mucho más en la tranquilidad de las madrugadas que durante la mañana.

Pero a mí, sin ninguna duda, lo que me mata son los domingos. Me levanto tarde, como hoy, que anoche tras la mierda de partido (por cierto, lo vimos en una especie de asociación pro Barça llena de hombres árabes que, curiosamente, apoyaban al Real Madrid. Fue una experiencia muy interesante...) me volví a casa rápido pero no me dormí hasta las 3 de la mañana -luego os digo el motivo-. Pues me he despertado a las doce, y ya he pasado de desayunar, por supuestísimo, porque subía el olor a carne por las escaleras que era mejor anuncio para bajar a la mesa que el grito con el que nos ha llamado el padre 15 minutos después. Y ahora me veo aquí, que es la una y media, y ya siento la modorra de la siesta, provocada por la ratatoui, las patatas con queso, los champiñones y la carne, y siento que no tengo control alguno sobre mi vida. O, al menos, no sobre mis procesos digestivos.

A señalar: si estoy adelgazando, además de por correr detrás de la niña pequeña todo el día, es porque aquí 1) no comen con pan y 2) las salsas las hacen para mirarlas. ¿Sabéis lo que es tener tres barras diferentes de pan delicioso en la panera, y una fuente de salsa con cebolla y especias delante de vuestra cara, y no poder dar cuenta de ellas? Me quedó muy claro el primer día, cuando la mayor saltó de la mesa en un descuido de los padres y cogió el corrusco y lo empapó en la salsa que tenía en el plato. Le cayó una colleja. Y hombre, sé que a mí no me la darían, pero me abstengo. Y se sufre.

(El motivo de que anoche me durmiera tan tarde es que empezó a nevar. Tras sólo un día de frío intenso, después de un bonito mes otoñal, cayó una nevada que en 15 minutos había cubierto toda la calle. No se veían las casas de enfrente, de la cortina de nieve que caía. Era precioso y me quedé mirando por la ventana y con la música puesta hasta que me amodorré y me dormí. La verdad es que esta nieve de cuento ya no me da ningún miedo, después de las avalanchas lituanas y los 30 grados bajo cero).





domingo, 4 de noviembre de 2012

Dia dos (comida familiar, ordenador roto, boyscouts y sesion de cine)

Aviso a navegantes! Ando con un teclado no espanol porque mi ordenador ha sufrido un percance, asi que disculpad la falta de acentos y demas!! Ya lo solucionare cuando lo recupere.

Cualquiera que me conozca un poco sabe que lo de madrugar lo llevo fatal, pero como me daba cosa dormir hasta tarde -aunque estaba reventada del viaje- puse el despertador a las 9. He bajado un poco zombie a la cocina, donde Fabienne me ha dicho que los fines de semana no hay regla alguna y que duerma hasta la hora que me de la gana. Asi que he desayunado tranquilamente un poco de todo lo que habia en la mesa y me he subido a mi cuarto con la intencion de trabajar, pero se ha colado Juliette detras de mi y hemos pasado hora y media hablando de todo un poco -lo que se puede hablar con una nina de 5-, y he constatado que le caigo muy bien. Todo es "Elena, me encanta tu pelo", "Elena, que bonito es tu pijama", "Elena, que bien hablas espanol!!" (vaya, gracias!) etc... (ademas me da abrazos y besos cada dos por tres, en mitad de la comida y cosas asi). Al rato he descubierto que algo no andaba bien en el ordenador, parece un virus monstruoso -.-' asi que me he vuelto loca hasta que he preguntado al padre, que trabaja en una empresa de informatica, y se ha puesto a trastear con el portatil.

A eso de las 12 hemos comido, hoy ha venido la hermana de Fabienne y su marido, y hemos comido con ellos y con Clara, la sobrina. Era carne con patatas, champinones y una verdura que no se cual es, pero estaba muy bueno. De postre, tarta de pera. Me traducen al ingles la mayoria de las cosas, pero les he dicho que tampoco me importa si no lo hacen, porque voy haciendo oido, y me gusta.

Despues de comer hemos seguido mirando el ordenador, y hemos conseguido salvar los archivos, que el virus se estaba comiendo poco a poco, casi me quedo con el disco duro en blanco. Mientras se copiaban las preciadas fotos del Erasmus, he ido con Fabienne a recoger a Elisse, que llevaba desde las 9 de la manana con los scouts. Hemos ido hasta un parque que esta a diez minutos de la casa, un sitio precioso al que ya volvere con calma un dia que no llueva tanto como hoy (espero acostumbrarme pronto... en Lituania no llovia asi, desde luego!).

Al volver nos hemos puesto a ver una pelicula las tres, (The Lorax, una de las mejores de dibujos animados que he visto desde hace mucho tiempo!) y despues hemos bajado a cenar. Hoy pure de verduras y sandwiches de salmon (he dicho ya que comen muy sano y muy fino?) Despues nos hemos quedado un ratillo de sobremesa, hablando, y despues he estado con Elisse que tenia que practicar con el piano (si, tienen uno de pared). A todo esto, eran las siete y media, y la pequena Juliette estaba ya en la cama. Elisse se ha ido a las 8. Esto si que son horarios europeos, y lo demas tonteria! Me viene muy bien porque, ya cenada, tengo tres o cuatro horas para dedicarme al TFG y a hablar con quien ande por skype o facebook.

Manana empieza la rutina de verdad. A las 11 viene un tipo para que firme los papeles del seguro medico, y a las 3 y media vendra la ya anterior canguro de las chicas, para ir conmigo hasta el colegio, de alli a la academia de ballet de Juliette y a no se que otro sitio en el que estara Elisse. Mucha informacion, la ire asimilando.

En resumen, que estoy contenta, mejor de lo que esperaba estar, aunque meterte en casa ajena resulta raro y a veces un pelin incomodo. Pero el hecho de que las ninas me hayan cogido carino es un plus que lo hace todo mucho mas llevadero. Y lo que es la ciudad, aun no la he visto, pero manana ya empezare (y tengo unas ganas...) Ya os ire contando!!!