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viernes, 16 de diciembre de 2011

Somatizando emociones

Después de cinco meses sin pillar un triste catarro, desde hace dos días estoy en la mierda!
Mis cuerdas vocales han vuelto a dejarme sin voz, igual que el año pasado, y ayer me pasé el día en la cama. Claramente, es a causa del disgusto de las despedidas, porque si no... a mí que me lo expliquen.
Sólo espero recuperarme para mañana, porque mi querido Miguelonchas se va el lunes, y este fin de semana ha de ser, por fuerza, memorable.

Os dejo las fotos de la comida-cena de Navidad y de las despedidas que ya hemos tenido.

Haciendo el cocido

Amor de roomate

Mai, Marta y yo

Con Ana, Miguel, Markel, Marta y Manu

Pelando patatas y preparando la sangría


Colocando mesas y... el amor de Marta por su tierra xD

A COMER!


Abrazos después del amigo invisible




Pichín y Markel


Firmando cuadernos y camisetas para el recuerdo


El último karaoke


Dani y su regalo... x)

Pichín, feliz porque el suyo era una cesta de Navidad llena de comida


La parte más bonita de mi regalo :)

Sobremesa de risas

Oli y una gigantesca bolsa de verduras


Juan y su txapela

Ana y Hamlet

Ander haciendo pompas

Y más abrazos



Spanish team preparando la despedida de Manu


Hanna, Thomas&Thomas, Mariam, Agne, Pierre, Oliko, Ana, Paolo, Marta, Justina, Nacho y yo.

Con Miguelochis, Ana y Marta

Bailando la vaina loca

Miguel y los frutos de su cleptomanía cada vez que sale de fiesta

Manu, con todas nuestras firmas

Más amor de roomate

Despedida final de los vascos



martes, 13 de diciembre de 2011

Reflexiones mañaneras

Mañana subiré fotos.
Pero ya ha llegado el momento de las primeras despedidas. Hoy, a mediodía, se van los vascos. Mañana se irán Manu y casi todos los franceses. Y a partir del lunes, todos los demás. Esta debería ser la semana de la fiesta perpetua y sin embargo lo único que quiero es irme ya para casa; ahorrarme toda una serie de despedidas -algunas, dolorosas- y salir por unas semanas de este universo paralelo llamado Erasmus.

Hoy hemos cocinado todos juntos. Hemos hecho un cocido... que ha sido lo mejor que hemos comido en cinco meses. Las mesas puestas a lo largo de la cocina, y los 10 alrededor. En la sobremesa, con tarta incluida, nos hemos dado los regalos de un amigo invisible que llevábamos organizando un par de semanas. Ha sido un rato precioso. Nos hemos cuidado tanto que ahora lo pienso y se me escurre alguna que otra lágrima. Estábamos ahí sentados y nos ha caído encima, de repente, la certeza de que esto se ha terminado y que todos tenemos una vida. Pero cómo te puede cambiar esa vida en cuatro meses... y a veces me paro y pienso que igual nada de esto es real porque el saber que vives a contrarreloj hace que cada instante sea el más intenso.

Pero lo pienso más a fondo y me digo que a contrarreloj vamos siempre. Y que esto es vivir, y crecer.

Y aquí, las cuatro "emes", a las que voy a echar de menos con todas mis fuerzas el cuatrimestre que viene, porque ellos no van a volver: Marta, Maialen, Markel y Miguel.
Con Marta
Con Mai
Con Markel

Miguel (haciendo un poco el canelo)